Cultura
Un pesebre que se convierte en atracción navideña en Pasto
La Navidad en Pasto volvió a sorprender este año gracias a una propuesta que mezcla tradición, innovación y mucha creatividad. Con carrusel eléctrico, globo aerostático, tren en movimiento y hasta una pista de patinaje, un ciudadano pastuso transformó el clásico pesebre navideño en una verdadera atracción al estilo norteamericano.
La obra, realizada por Francisco Montenegro, ha llamado la atención de propios y visitantes, convirtiéndose en un punto de referencia para quienes recorren la ciudad durante la temporada decembrina.
Tecnología y movimiento al servicio de la tradición
Lejos de romper con el sentido religioso del pesebre, la propuesta integra elementos mecánicos y eléctricos que aportan dinamismo y espectáculo visual, sin perder la esencia del nacimiento. El movimiento constante de las figuras, las luces y las estructuras recreativas generan una experiencia inmersiva que cautiva a niños y adultos.
El carrusel eléctrico y el tren en movimiento destacan por su nivel de detalle, mientras que el globo aerostático y la pista de patinaje aportan un aire contemporáneo que conecta la tradición local con tendencias decorativas internacionales.
Fe, arte e imaginación en un solo espacio
Este pesebre es una muestra clara de cómo las tradiciones navideñas en Nariño evolucionan con el paso del tiempo, adaptándose a nuevas expresiones artísticas sin perder su significado original. La escena central del nacimiento sigue siendo el eje de la obra, rodeada de elementos que reflejan dedicación, creatividad y amor por la Navidad.
El trabajo de Francisco Montenegro evidencia cómo la fe puede dialogar con el arte y la innovación, dando como resultado una propuesta que fortalece el sentido comunitario y el orgullo cultural.
Un atractivo que fortalece la Navidad en Nariño
Iniciativas como esta contribuyen a que la Navidad en Pasto y en Nariño se viva de manera especial, promoviendo el turismo local y el encuentro familiar. El pesebre no solo decora, sino que cuenta una historia donde tradición y modernidad conviven en armonía.
Así, la creatividad ciudadana se convierte en un motor que mantiene viva la esencia navideña, demostrando que las costumbres pueden transformarse sin perder su raíz.
