Política
Aída Quilcué genera debate tras hablar del “tigre” en la Amazonía colombiana
La senadora y fórmula vicepresidencial Aída Quilcué quedó en el centro del debate nacional luego de unas declaraciones entregadas durante un evento con comunidades indígenas en la Amazonía colombiana.
En medio de su intervención, Quilcué envió un mensaje dirigido al candidato presidencial Abelardo De la Espriella y le pidió dejar de utilizar el “tigre” como símbolo de campaña.
“Desde este territorio sagrado, donde camina el tigre verdadero…”, expresó la lideresa durante el encuentro.
Debate por referencia al “tigre” en la Amazonía
Las declaraciones rápidamente se viralizaron en redes sociales y generaron múltiples reacciones debido a que varios usuarios, periodistas y figuras políticas señalaron que en la Amazonía colombiana no habitan tigres —especie originaria de Asia— sino jaguares, considerados el felino más grande de América.
La polémica tomó mayor fuerza luego de que el periodista Melquisedec Torres respondiera públicamente: “En las selvas amazónicas no hay tigres. Acá tenemos jaguares”.
A partir de ese momento, la discusión comenzó a extenderse en plataformas digitales y escenarios políticos.
Algunos hablan de error; otros defienden contexto cultural
Mientras varios internautas calificaron la frase como un “error biológico”, otros sectores defendieron a Quilcué argumentando que en numerosas comunidades indígenas y rurales de Colombia el jaguar es llamado tradicionalmente “tigre” dentro de expresiones culturales y ancestrales.
La discusión abrió un debate sobre lenguaje popular, tradición oral y diferencias entre las denominaciones científicas y culturales utilizadas en distintos territorios del país.
Además, algunos usuarios señalaron que el término “tigre” ha sido utilizado históricamente en varias regiones latinoamericanas para referirse informalmente al jaguar.
La polémica llegó al escenario electoral
Lo que comenzó como una discusión ambiental y cultural terminó trasladándose rápidamente al escenario político y electoral rumbo a las elecciones presidenciales de 2026.
La controversia ocurre en medio de una campaña cada vez más polarizada, donde incluso los símbolos y discursos relacionados con identidad, territorio y cultura comienzan a convertirse en herramientas de confrontación política.
Mientras continúan las reacciones en redes sociales y sectores políticos, las declaraciones de Aída Quilcué siguen generando debate sobre lenguaje, simbolismo y narrativa dentro del panorama electoral colombiano.
