Política Regional
Así quedó la nueva mesa directiva de la Asamblea de Nariño para 2026
En un ambiente marcado por acuerdos entre sectores políticos y representación diversa, la Asamblea Departamental de Nariño definió su mesa directiva para el periodo 2026, una decisión clave para el rumbo del control político y los debates territoriales del próximo año.
La elección dejó una composición que integra coalición, representación indígena y oposición, enviando una señal de equilibrio institucional dentro de la corporación.
Composición oficial de la mesa directiva 2026
La mesa directiva quedó conformada de la siguiente manera:
Presidente:
Cristian Daniel Díaz Bastidas
Diputado de la coalición Alianza por Nariño.
Asumirá la responsabilidad de liderar los debates, coordinar la agenda de sesiones y representar oficialmente a la corporación.
Primer vicepresidente:
Carlos Albeiro Pinchao Cuasquer
Diputado del movimiento Autoridades Indígenas de Colombia (AICO).
Su presencia fortalece la representación de los pueblos indígenas dentro del órgano legislativo departamental.
Segundo vicepresidente:
Berner Zambrano Eraso
Ocupa la curul de oposición del movimiento De Frente por Nariño, con una reconocida trayectoria política vinculada al Partido de la U.
Su rol será clave para garantizar el equilibrio entre gobierno, coalición y control político.
Una mesa directiva que refleja diversidad política
Con esta elección, la Asamblea apuesta por una dirección plural que reúne:
- Voces de coalición de gobierno
- Representación indígena
- Participación opositora
Este equilibrio permitirá que las discusiones sobre el desarrollo departamental se realicen desde una perspectiva más amplia, donde converjan distintos intereses y visiones del territorio.
La nueva mesa deberá afrontar temas críticos como infraestructura, seguridad, situación fiscal del departamento, descentralización, derechos de las comunidades étnicas y seguimiento a la gestión del Gobierno Departamental.
Un periodo 2026 que arranca con expectativas
La conformación de esta mesa directiva marca el inicio de un ciclo político que pondrá a prueba la capacidad de diálogo y concertación dentro de la Asamblea. Para Nariño, este será un escenario determinante en la formulación y control de políticas públicas.
