Política Nacional
Crece la preocupación en el movimiento AICO por posible inhabilidad del aspirante al Senado Gilberto Buenaventura Tapié
En medio de la agitada carrera electoral hacia las elecciones legislativas de 2026, el movimiento político Autoridades Indígenas de Colombia (AICO) enfrenta una creciente inquietud interna: su aspirante al Senado de la República, Gilberto Buenaventura Tapié, podría estar inhabilitado para participar en los comicios del próximo mes de marzo.
La alerta surgió tras conocerse que el dirigente indígena habría ejercido funciones con autoridad administrativa y política dentro del año anterior a las elecciones, lo que, de acuerdo con el artículo 179, numeral 3 de la Constitución Política, constituye una causal directa de inhabilidad para aspirar al Congreso de la República.
El mencionado artículo establece que “no podrán ser congresistas quienes hayan ejercido, dentro del año anterior a la elección, autoridad civil, política, administrativa o militar”. En el caso de Buenaventura Tapié, su rol como representante de AICO ante el Ministerio del Interior, el Ministerio de Justicia y la Mesa Permanente de Concertación podría interpretarse como el ejercicio de autoridad en instancias de decisión nacional, lo cual pondría en riesgo su candidatura.
Fuentes cercanas al movimiento confirmaron que ya se han solicitado conceptos jurídicos y asesorías especializadas para evaluar la situación, buscando definir si efectivamente existe una inhabilidad o si es posible acudir a una interpretación distinta de su rol dentro de la Mesa de Concertación, alegando que su función fue representativa y no ejecutiva.
“Estamos analizando todos los escenarios legales. Gilberto es un líder legítimo de las comunidades indígenas, y su voz es fundamental en el Congreso, pero debemos actuar con prudencia y transparencia”, expresó uno de los voceros de AICO que pidió reserva de su nombre.
La situación ha generado preocupación y división interna dentro del movimiento, ya que una eventual inhabilidad de Buenaventura Tapié obligaría a replantear la estrategia electoral de AICO en las listas al Senado, a pocos meses de la contienda legislativa.
Por su parte, simpatizantes y líderes territoriales han manifestado su respaldo al dirigente, destacando su trayectoria en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y su papel en los procesos de concertación con el Gobierno Nacional. Sin embargo, reconocen que el movimiento no puede exponerse a sanciones o demandas de nulidad electoral que comprometan su representación política.
Mientras tanto, la Registraduría Nacional y el Consejo Nacional Electoral (CNE) mantienen bajo revisión distintos casos similares de posibles inhabilidades, en medio de un ambiente político cada vez más tenso y competitivo, donde la interpretación de las normas constitucionales será clave para definir quiénes podrán finalmente aspirar al Congreso en 2026.
El caso de Gilberto Buenaventura Tapié no solo pone a prueba la solidez jurídica del movimiento AICO, sino también la capacidad del sistema electoral colombiano para garantizar elecciones transparentes y ajustadas a la ley.
