Política
Encrucijada en el Pacto Histórico: ¿Quién se quedará con la codiciada cabeza de lista al Senado?
El Comité Político del Pacto Histórico atraviesa una tormenta interna que amenaza con fracturar las alianzas más sensibles del movimiento. A pocos meses de las elecciones del 8 de marzo de 2026, aún no logran definir quién encabezará la lista al Senado, una posición clave para consolidar el poder en el Congreso.
De un lado está Carolina Corcho, la exministra de Salud que sorprendió al obtener más de 600 mil votos en la consulta interna del pasado 26 de octubre. Corcho sostiene que existía un acuerdo claro: el precandidato que quedara en segundo lugar encabezaría la lista al Senado. Con firmeza, ha repetido que “ningún partido político en el mundo desaprovecharía un caudal electoral de más de 600 mil votos”.
Pero la historia tiene otra versión. María José Pizarro, actual senadora y figura visible del petrismo, afirma que también había un compromiso político interno para que ella liderara la lista, como parte del pacto que selló su renuncia a la precandidatura presidencial.
La tensión entre ambas no es solo personal, sino estratégica. Corcho representa el voto militante y técnico del sector progresista, mientras que Pizarro simboliza la continuidad del liderazgo histórico del Pacto. En el fondo, lo que se disputa no es solo un primer renglón, sino el rumbo del proyecto político de la coalición para los próximos cuatro años.
Fuentes cercanas al movimiento afirman que la discusión ha llegado a niveles incómodos dentro del Comité Político, donde cada sector empuja con fuerza su nombre favorito. Algunos dirigentes temen que esta pugna se convierta en una batalla mediática que termine debilitando la unidad del bloque justo antes del arranque oficial de la campaña.
Mientras tanto, Corcho insiste en que debe respetarse la voluntad ciudadana expresada en las urnas, y Pizarro defiende la validez de los compromisos políticos como pilar del acuerdo interno.
El reloj avanza, el debate se calienta y la militancia observa con preocupación cómo el Pacto Histórico se enreda en su propia encrucijada.
