Actualidad
Indignación en Nariño: la joven Sara Yuliana Zambrano sigue luchando por su vida tras brutal agresión en una fábrica de Pasto
El 23 de julio de 2025 quedó grabado como un día devastador para la familia de Sara Yuliana Zambrano, una adolescente de 15 años que fue brutalmente atacada y quemada por compañeros de trabajo dentro de una fábrica de perfumes en Pasto, Nariño. Aunque el tiempo ha pasado, la herida sigue abierta: Sara permanece en el hospital luchando por su vida, con quemaduras en más del 80% de su cuerpo.
Una agresión que estremeció a Nariño y al país
La gravedad del ataque ha generado indignación nacional, no solo por la crueldad de la agresión, sino también por la sensación de impunidad que aún rodea el caso. Para la familia, la falta de respuestas y avances concretos en la investigación es un golpe adicional a su dolor.
Organizaciones sociales, colectivos juveniles y ciudadanos de a pie han expresado su rechazo, exigiendo que este caso no caiga en el silencio ni en la indiferencia.
La lucha incansable de Sara
A pesar de su condición crítica, los médicos destacan la fortaleza extraordinaria de Sara, quien continúa aferrándose a la vida frente a un panorama médico complejo. Su resistencia se ha convertido en un símbolo de esperanza y en un llamado a la reflexión sobre la violencia que puede esconderse incluso en entornos laborales donde deberían prevalecer la protección y el respeto.
Una familia en búsqueda de justicia
La familia de la joven insiste en que los responsables deben responder ante la justicia, y piden que la investigación avance con la celeridad que el caso requiere. También solicitan apoyo institucional, emocional y jurídico para enfrentar este difícil camino.
Para ellos, no se trata solo de castigar a los agresores, sino de evitar que algo así vuelva a ocurrir.
Un llamado urgente contra la violencia laboral
El caso de Sara revela una realidad preocupante: entornos laborales que no garantizan seguridad ni supervisión adecuada, especialmente para personas menores de edad. Su historia es un recordatorio doloroso de las fallas en los mecanismos de protección y la necesidad urgente de reforzar las normas laborales y los controles en empresas que emplean a adolescentes.
