Economía
Renuncia de Guillermo García Realpe a la junta de Ecopetrol: implicaciones políticas y empresariales
La junta directiva de Ecopetrol aceptó la renuncia del dirigente nariñense Guillermo García Realpe, decisión que será efectiva el 12 de diciembre. Su salida llega en un momento clave para la empresa petrolera más importante del país y coincide con el anuncio de la candidatura al Senado de su hijo, Gustavo García, por el movimiento La Fuerza, liderado por Roy Barreras.
Contexto y razones de la renuncia
García Realpe, exsenador y figura reconocida en el panorama político, ingresó a la junta de Ecopetrol en 2024. Aunque no se han emitido declaraciones públicas más detalladas, su renuncia se entiende como una medida para evitar posibles conflictos de interés frente a la participación de su hijo en la contienda electoral.
La decisión se alinea con los principios de buen gobierno corporativo y transparencia que rigen a la compañía estatal, especialmente en periodos de reacomodo interno.

Un momento de cambios en Ecopetrol
La renuncia coincide con un proceso de renovación dentro de la empresa. En los últimos meses, Ecopetrol ha adelantado ajustes estratégicos con la llegada de nueva presidencia y vicepresidencia, movimientos que buscan consolidar una nueva visión en materia de transición energética, sostenibilidad y competitividad.
Este contexto convierte la salida de García Realpe en un episodio que no solo tiene lectura política, sino también empresarial.
Lecturas políticas del movimiento
El lanzamiento de la candidatura de Gustavo García, bajo el paraguas del movimiento La Fuerza, marca una nueva jugada electoral que busca posicionar nuevas figuras dentro del Congreso.
La salida de su padre de Ecopetrol evita cruces institucionales y permite separar los escenarios corporativos del proceso político.
Para Nariño, la noticia también representa un nuevo capítulo en la participación de dirigentes regionales en espacios de relevancia nacional.
