Seguridad
Retenes armados, ataques y camiones hurtados: aumenta la tensión en Rosas, Cauca y la cordillera de Nariño
La mañana de este jueves 13 de noviembre volvió a encender las alarmas en el sur del país. En inmediaciones del municipio de Rosas, Cauca, las llamadas disidencias de las FARC habrían instalado un nuevo retén armado, donde según reportes preliminares, varios camiones habrían sido hurtados mientras transitaban por la zona.
Este hecho se suma a una creciente ola de acciones violentas que ha estremecido a diferentes municipios del departamento de Nariño, especialmente en la región de la cordillera.
Ataques simultáneos en la cordillera de Nariño
Habitantes de Leiva reportaron que el municipio amaneció bajo fuego, con ráfagas de fusil y el uso de drones que generaron pánico entre la comunidad.
Una situación similar se vivió en El Peñol, donde también se escucharon detonaciones y disparos durante la madrugada. La ciudadanía afirma que la presencia de grupos armados es constante y que los ataques se han vuelto cada vez más frecuentes.
Transportadores, en alerta por asaltos a plena luz del día
El gremio transportador expresó su preocupación ante la serie de asaltos ocurridos en las últimas semanas. El más reciente se registró en inmediaciones del sector de El Remolino, municipio de Taminango, donde hombres armados, en un estilo que la comunidad comparó con una escena cinematográfica, asaltaron dos tractocamiones cargados con café en pleno día.
Los conductores afirman que los retenes ilegales y robos de carga se han convertido en una amenaza diaria en las carreteras del Cauca y Nariño.
Críticas al proceso de diálogo en la región
Distintos sectores sociales y comunitarios han cuestionado el proceso de diálogo que adelanta el Gobierno con dos grupos armados. Señalan que, mientras avanzan las conversaciones, el control territorial real parece estar en manos de las estructuras ilegales que operan sin restricciones.
Líderes locales afirman que el impacto de estos ataques demuestra que la presencia del Estado es débil y que las comunidades quedan expuestas en zonas donde los grupos armados imponen reglas y movilidad.
Comunidades denuncian control total del territorio
Habitantes de la cordillera de Nariño denuncian que existe un estricto control territorial por parte de grupos armados ilegales, quienes regulan el ingreso de cualquier persona a sus áreas de influencia.
La población asegura que tanto líderes comunitarios como campesinos viven bajo vigilancia constante y que los ataques recientes son una muestra del clima de tensión que domina la región.
