Judicial
Especial: Los expedientes y casos de sacerdotes acusados de abuso en Nariño

La búsqueda de verdad y justicia frente a los delitos que vulneran los derechos de los menores de edad en el sur del país no puede quedar en el olvido. Bajo la conducción de la periodista Natalia Cabrera, presentamos la tercera entrega de la investigación especial de Entérate Nariño, un espacio periodístico que profundiza en cómo avanzaron —y en qué estado se encuentran— los procesos internos y judiciales de dos religiosos señalados por graves conductas en el departamento.
Años después de que estos casos salieran a la luz pública, las respuestas oficiales de la Iglesia católica y la revisión exhaustiva de documentos judiciales permiten reconstruir una compleja red de silencios, investigaciones canónicas y decisiones de la justicia ordinaria.
El caso del sacerdote Francisco Muñoz: suspensión, proceso y fallecimiento
En declaraciones entregadas a este medio por el vicario general de la Diócesis de Pasto, Andrés Ordóñez Gómez, se esclarecieron detalles sobre cómo avanzaron internamente las indagaciones eclesiásticas. Entre los expedientes históricos figura el nombre del sacerdote Francisco Muñoz.
Según la respuesta de la Diócesis, Muñoz fue investigado inicialmente por actos con menor de 14 años. Aunque el proceso canónico interno fue archivado en su momento debido a una supuesta inverosimilitud inicial de pruebas, la jerarquía eclesiástica confirmó que sí fue suspendido cautelarmente del ejercicio sacerdotal el 22 de mayo de 2012.
No obstante, al revisar los registros de la justicia ordinaria, el panorama penal arrojó datos contundentes:
- Captura y cargos: El sacerdote fue capturado a los 77 años y presentado ante un juez por los delitos de incesto y acceso carnal abusivo con menor de 14 años.
- La acusación: Las investigaciones señalaban que el religioso habría abusado durante varios años de una menor de edad (su propia hija de 16 años), mientras prestaba sus servicios sacerdotales en el corregimiento de Matituy y en zonas rurales de Buesaco.
- Desenlace judicial: Durante las audiencias, el padre reconoció la paternidad pero negó los abusos y recibió medida de aseguramiento. Paralelamente, el proceso en la justicia ordinaria concluyó con una sentencia absolutoria el 4 de octubre de 2016. Meses después, el 31 de enero de 2017, Francisco Muñoz falleció.
Manuel Antonio Ordóñez Tulcán: condena, fuga e investigación en el Vaticano
El segundo caso expuesto en esta investigación continúa abierto y genera máxima atención institucional. Se trata del sacerdote Manuel Antonio Ordóñez Tulcán, quien es ubicado por la Diócesis dentro del grupo de casos en etapa de investigación interna con medidas canónicas vigentes.
Ordóñez Tulcán enfrentaba señalamientos por conductas contra la integridad, libertad y formación sexual de menores. Además de su labor religiosa, el sacerdote figuraba como representante legal de la Fundación Comuniquemos su Misericordia y como coautor de artículos académicos en universidades de Pasto.
De acuerdo con el testimonio de la víctima, los hechos ocurrieron cuando ella tenía 14 años y colaboraba en la parroquia del barrio Sumatambo:
- El abuso: La joven participaba como acólita —con el anhelo de convertirse en monja— y colaboraba en transmisiones de misas y actividades de la fundación. En febrero de 2016, el sacerdote la habría accedido carnalmente dentro de una capilla.
- El impacto y las amenazas: La víctima denunció que, tras años de silencio motivados por el miedo, las presiones psicológicas y las amenazas del sacerdote, tuvo que abandonar su ciudad natal, suspender sus estudios y reubicarse en otra ciudad donde intentó sobrevivir limpiando casas y trabajando como niñera debido al profundo deterioro de su salud física y mental.
- Estado actual: La Diócesis confirmó que existe un proceso penal canónico formal ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe y que el religioso permanece bajo investigación interna activa. Sin embargo, la propia Iglesia reconoce que la justicia ordinaria ya dictó una sentencia condenatoria de primera instancia en su contra, y que el paradero de Manuel Antonio Ordóñez Tulcán es actualmente desconocido, encontrándose prófugo de la justicia.
Un compromiso con la memoria y la verdad
Detrás de cada uno de estos expedientes hay comunidades profundamente marcadas y víctimas que durante años guardaron silencio ante el temor institucional y social. La revelación de documentos oficiales y testimonios no busca otra cosa que visibilizar una realidad que exige transparencia absoluta.









